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jueves, 15 de mayo de 2014

Qué es el peróxido de hidrógeno de grado alimenticio ?


Qué es el peróxido de hidrógeno de grado alimenticio 


El peróxido de hidrógeno de grado alimenticio es un líquido como el agua natural que tiene muchas aplicaciones prácticas (desinfectante para el hogar, productos de cuidado personal natural, piscina y desinfección de 
spa, plantas, etc), tanto dentro como fuera del hogar.

El peróxido de hidrógeno de grado alimenticio se compone de dos átomos de hidrógeno y dos átomos de oxígeno. El peróxido de hidrógeno se ve como el agua (H2O), pero esa molécula de oxígeno extra que hace de este aditivo natural de agua en uno de los más poderosos oxidantes conocidos por el hombre. Se forma en la naturaleza por la acción de la luz solar en el agua, e incluso en la miel! Usted probablemente ya estén familiarizados con el uso de bajo grado, al 3% de peróxido de hidrógeno en su botiquín de medicina como antiséptico en los cortes y raspaduras. Siendo un poderoso oxidante, el peróxido de hidrógeno mata a las bacterias, virus y hongos. Esto significa que también es ideal para la desinfección de la cocina y el cuarto de baño.Usted puede hacer su hogar más limpio y más seguro simplemente sustituyendo el peróxido de hidrógeno para los productos químicos cáusticos que está utilizando actualmente.

¿Sabía usted que su cuerpo produce peróxido de hidrógeno para combatir infecciones? 

Es un hecho que el peróxido de hidrógeno debe estar presente para que nuestro sistema inmunológico funcione correctamente. Los glóbulos blancos son conocidos como leucocitos.Los leucocitos se dividen en tres clases: granulocitos, linfocitos y monocitos. Los granulocitos se encuentran divididas en tres clases: neutrófilos, eosinófilos y basófilos. Los neutrófilos producen peróxido de hidrógeno como la primera línea de defensa contra las toxinas, parásitos, bacterias, virus y hongos.

lunes, 12 de mayo de 2014

Precauciones en el uso del peróxido de hidrógeno 35% grado alimentario

Precauciones en el uso del 
Peróxido de Hidrógeno grado 35% 
de la categoría alimenticia.

1. Se debe manejar con cuidado ya que el contacto directo quemará la piel produciendo enrojecimiento inmediato, recomiendandose lavarse inmediatamente con agua ).
2. Debe ser diluido correctamente antes de su uso.
3. El almacenamiento se debe hacer de manera segura y adecuada. Después de hacer una dilución el resto debe guardarse bien cerrado en el congelador.
Uno de los métodos más convenientes de dispensación 35% H202 es en una botella cuentagotas. Éstos se pueden comprar en su farmacia local. Para proteger el cuentagotas de vidrio de una posible ruptura, no es exagerado envolverlo con cinta adhesiva. Llenar este con el H202 35% y almacenar el contenedor más grande en el congelador de su refrigerador hasta que se necesite más. Guarde el frasco cuentagotas en el refrigerador. Las gotas se mezclan con 200 a 250 ML de agua, jugo, jugo de áloe vera o agua destilada.
No utilice agua del grifo tratada con cloro para diluir el peróxido!

Lista parcial de las enfermedades tratadas exitosamente con Peróxido de Hidrógeno

Lista parcial de las enfermedades tratadas

 exitosamente con Peróxido de Hidrógeno 

La siguiente es sólo una lista parcial de las enfermedades en las que la terapia H202 se ha utilizado con éxito. Muchos de estos trastornos son graves y puede estar la vida en peligro. Como siempre, yo recomendaría buscar el consejo y la guía de un médico experimentado en el uso de estas técnicas.




reacciones quimicas
  • Alergias
  • Dolores de cabeza
  • Mal de altura
  • Herpes Simplex
  • Enfermedad de Alzheimer 
  • Herpes zoster
  • Anemia 
  • Infección 
  • VIH
  • Arritmia 
  • Influenza
  • Asma 
  • Mordeduras
  • Infecciones bacterianas 
  • Cirrosis Hepática
  • Bronquitis cronica
  • Enfisema 
  • Lupus 
  • Eritematoso Sistémico
  • Cáncer 
  • Esclerosis múltiple
  • Candida 
  • infección parasitaria
  • Enfermedad Cardiovascular 
  • Parkinsonismo
  • Enfermedad Cerebro Vascular 
  • Enfermedad Periodontal
  • Dolor Crónico 
  • Prostatitis
  • La diabetes tipo II
  • Artritis Reumatoide
  • Gangrena diabética 
  • Culebrilla
  • Retinopatía diabética 
  • Sinusitis
  • Digestión Problemas 
  • Dolor de Garganta
  • Úlceras 
  • Infección de Epstein-Barr
  • Enfisema 
  • Infecciones Virales
  • Alergias a los Alimentos 
  • Las verrugas
  • Infecciones por hongos 
  • Gingivitis

Ingresando oxigeno en la sangre.

Ingresando oxigeno en la sangre.

Información exclusivamente dirigida a medico calificados.

Sr. doctor considere la legislacion de su pais antes de implementar cualquier terapeutica aqui sugerida.

reacciones quimicas
Imagen: sangre reaccionando con Peróxido de Hidrógeno

MAS OXIGENO

Hay otras maneras de introducir cantidades extra de oxígeno en el organismo que han demostrado producir resultados extraordinariamente positivos sobre diferentes afecciones, incluido el cáncer.

Una de estas formas consiste en utilizar el peróxido de hidrógeno o, también, peróxido de magnesio. El primero le puede resultar familiar pues se trata, ni más ni menos, que del "agua oxigenada" comunmente usada como antiséptico en muchos hogares.

El "agua oxigenada" o solución de peróxido de hidrógeno al 3% tiene en su molécula un átomo más de oxígeno. Mientras la fórmula química del agua corriente es H2O, la del "agua oxigenada" es H2O2. Los preparados de "agua oxigenada" para uso doméstico son diluciones al 3% de peróxido de hidrógeno. El átomo adicional de oxígeno le proporciona un gran poder oxidante y esterilizante. Sin embargo sus efectos antimicrobianos son considerados un tanto fugaces pues la catalasa (una enzima presente en los tejidos del cuerpo) la descompone rápidamente en agua y oxígeno molecular. Y es precisamente este oxígeno el que resulta tan interesante como para dedicarle un capítulo.

El uso del peróxido de hidrógeno, de manera adecuada, por vía interna es un método extraordinariamente barato y eficaz para introducir oxígeno puro en los tejidos corporales, estimulando el normal metabolismo oxidativo y dificultando el de las células cancerosas. Asimismo se ha demostrado que el peróxido de hidrógeno favorece la eliminación de toxinas derivadas de la misma actividad metabólica al estimular numerosas enzimas.

UN COMPUESTO AMIGABLE

El peróxido de hidrógeno se produce normalmente en nuestro organismo como eslabón del propio metabolismo. También es usado como arma química por los macrófagos para eliminar bacterias, hongos u otros microorganismos extraños. Por otra parte, se sabe que es un gran estimulador de los linfocitos NK (NK = Natural Killer o asesinos por naturaleza) que son células especializadas en destruir, entre otros elementos extraños, a las células cancerosas. Si bien hace algún tiempo se pensaba que se trataba de un elemento residual peligroso hoy no hay más remedio que reconocer que cumple funciones importantísimas en nuestro organismo, aunque la mayoría de ellas sean bastante desconocidas.

Numerosas frutas y verduras contienen proporciones variables de peróxido de hidrógeno. También se encuentra en destacables proporciones en el calostro de las lactantes, que tan importante es para el buen desarrollo del bebé.

Se ha utilizado el peróxido de hidrógeno por vía interna, desde hace más de un siglo, en el tratamiento de la sífilis, asma, enfisema, artritis y otros procesos reumáticos y con no poco éxito a tenor de los numerosos testimonios y resultados que se han publicado. Es bastante conocido que el famoso Dr.Christian Barnard (a quien se atribuyó el primer transplante de corazón) utilizó el peróxido de hidrógeno para tratar su artritis.

Son tantos los trabajos científicos serios que existen sobre el tratamiento con peróxido de hidrógeno que creo innecesario abultar este texto con ellos. En las experiencias con animales se consiguen remisiones completas de diversos tipos de tumores tan sólo con añadir al agua de beber una pequeña proporción de este compuesto. Algunos de los textos propuestos en la sección de bibliografía le proporcionarán una base de datos más amplia.

Mientras tanto vayamos a lo práctico.

¿Cómo se utiliza el peróxido de hidrógeno?

- En forma de perfusiones intravenosas de una solución de 3 mililitros de peróxido de hidrógeno al 35% y 7,5 mililitros de dimetilsulfóxido al 99,9% en 250 mililitros de solución de dextrosa al 5%. Perfusión lenta, tardando en completarla unas dos horas. Obviamente este tratamiento sólo puede efectuarse en clínicas especializadas.

- Por vía oral, diluyendo treinta (30) gotas de agua oxigenada al 3% en 250 c.c. (centímetros cúbicos o mililitros) de agua destilada. O bien, tres (3) gotas de peróxido de hidrógeno al 35% en el mismo volumen de agua.

Esta cantidad se bebe tres veces al día, siempre con el estómago vacío.

Cada día se van aumentando diez (10) gotas en el primer caso o una (1) en el segundo hasta llegar a doscientoscincuenta (250) o veinticinco (25), según la solución elegida.

En algunos casos llega un momento en que la disolución produce sensación de náusea. En este caso se disminuye secuencialmente el número de gotas hasta que no produzca malestar alguno. Encontrada la dosis tolerable se continúa tomándola tres veces al día hasta que los resultados sean concluyentemente positivos.

A partir de entonces la dosis tolerada se toma un día sí y otro no durante una semana. Luego cada tres días durante dos semanas más. Después cada cuatro días durante tres semanas. Finalmente entre 50 y 150 gotas (5 y 15 si se utiliza peróxido de hidrógeno al 35%) una vez por semana.

Puede repetirse el tratamiento desde el principio tras tres meses con la dosis de mantenimiento. Lo ideal es que después de un tratamiento inicial de catorce semanas pueda prescindirse del peróxido de hidrógeno al estar siguiendo el resto de las indicaciones de este libro.

Muy importante: No se puede utilizar "agua oxigenada" que contenga estabilizantes químicos. No se puede utilizar "agua oxigenada" neutra y/o estabilizada. Asegúrese de obtener una solución pura de peróxido de hidrógeno al 3%. Pregunte al farmacéutico o a su médico. Eso si, no piense que encontrará a muchos dispuestos a apoyarle para seguir este tratamiento dado que el que no haya hecho un esfuerzo intencional para documentarse simplemente no tendrá información sobre las posibilidades del peróxido de hidrógeno en el tratamiento del cáncer. Todo ello a pesar de existir una amplísima información publicada y numerosas experiencias concluyentes.

El peróxido de hidrógeno al 35% no debe ser tomado jamás sin diluir pues podría producir lesiones químicas.

Existen otros preparados que comercialmente denominan "oxígeno estabilizado". La mayor parte a base de compuestos de varios átomos de oxígeno por molécula. Otros presentan peróxido de hidrógeno estabilizado en un compuesto de jugo de Aloe vera que, según dicen, evita la sensación de náusea con las dosis más elevadas. Finalmente también se comercializan cápsulas o polve de peróxido magnésico. Todos estos preparados pudieran resultar interesantes y sus precios son muy variables. En todo caso no tengo todavía experiencias prácticas con ellos. Si se decide a usarlos siga las indicaciones del fabricante.

El peróxido de magnesio que se presenta en forma de polvo blanco, ligero, casi insoluble en agua se suele tomar en la cantidad de 150 a 500 miligramos tres veces al día, acompañados de bastante agua o, mejor, revolviendo el polvo de cada toma en 250 c.c. o mililitros de agua destilada. Funciona igual que el peróxido de hidrógeno, incluyendo sus benéficos efectos en la gota y el reumatismo. También puede resultar algo laxante a las dosis más altas.

OTRAS APLICACIONES:

Las soluciones de peróxido de hidrógeno al 3% (agua oxigenada) diluidas, a su vez, al 50% en agua se pueden usar como un buen antiséptico bucal en la prevención de afecciones dentales, bucales y faríngeas realizando enjuagues, buches o gargarismos.

El tratamiento propuesto en este capítulo también resulta de particular interés en todas las patologías que cursan, o derivan de, una mala oxigenación de los tejidos como: crisis de angina de pecho, asma, enfisema, bronquitis crónica, sinusitis, candidiasis, dolores de cabeza, pérdida de memoria o vivacidad intelectual y fatiga crónica. En tales casos se añaden veinte (20) gotas de la solución de peróxido de hidrógeno al 3% a 250 c.c. o mililitros de agua destilada tomándolo tres veces al día, siempre con el estómago vacío. A esta cantidad debe llegarse progresivamente comenzando por diez gotas tres veces al día y subiendo una gota cada dos días hasta alcanzar la recomendada.

Lo anterior es también muy útil para aquellos que han sido operados o tratados con quimioterapia o radioterapia, para dificultar el desarrollo de recidivas por medio de la correcta oxigenación tisular.

UNA BUENA RECOMENDACION

Tomar diariamente un suplemento vitamínico-mineral rico en antioxidantes es de interés general y, aún más, en el curso de la aplicación de terapias oxidantes. Consígase un buen suplemento nutricional rico en antioxidantes y tómelo en medio de las comidas. Mejorará extraordinariamente la respuesta de su organismo.

Oxigeno y salud

Oxigeno y salud 



Tomado del sitio web: http://cancer-apuestaporlavida.blogspot.com.es/
Respiramos poco y mal... pero todo tiene remedio. Y usted sabe que todo nuestro cuerpo depende de un suministro constante de oxígeno. Por eso la naturaleza ha previsto un mecanismo de ventilación automático que se encarga de llenar y vaciar los pulmones unas dieciocho veces por minuto.

¿Ha pensado alguna vez que resulta imposible suicidarse simplemente decidiendo dejar de respirar? Tan importante es el oxígeno que se crea una de las más feroces luchas que puede desarrollar un cuerpo humano cuando le falta tan preciado gas. Los más intensos estímulos instintivos se ponen en marcha ante la sola sospecha de que pueda faltarnos el aire vital.

Nuestro cerebro es especialmente sensible a la falta de oxigeno pues una privación de apenas cuatro o cinco minutos puede resultarle fatal. Pero no olvide que todo su cuerpo, de arriba a abajo y de fuera a dentro, depende de un abastecimiento regular y adecuado de este elemento. Para obtener la energía vital que necesitan nuestras células para todas sus funciones es imprescindible el oxígeno. A este proceso de producción de energía mediante el concurso del oxígeno se le denomina "metabolismo oxidativo o aeróbico". Cuando una célula no utiliza el oxígeno para fabricar energía se dice que su metabolismo es fermentativo o anaeróbico. En este segundo tipo de metabolismo el rendimiento es mucho menor. Ello significa que se necesitan muchos más nutrientes para producir la misma energía.

Una mala ventilación pulmonar crónica (ingresar poco aire en cada ciclo respiratorio) favorece la formación de un terreno canceroso. Ya sabe usted que denominamos "terreno canceroso" al cuerpo en el que se dan condiciones propicias para que se desarrollen impunemente células anormales.

La aportación al terreno canceroso de una mala ventilación pulmonar se produce por dos razones fundamentales:

La excesiva acidificación del medio. La respiración cumple el papel de ayudar a regular el delicado equuilibrio orgánico ácido-base. En el ciclo respiratorio contribuimos a eliminar el exceso de ácido ahorrando y reciclando elementos alcalinos. Respirando poco, mal o con una deficiente calidad de aire se consigue una exagerada acumulación ácida en el medio extracelular y, en consecuencia, se dificulta aún más la propia respiración celular o el aprovisionamiento de oxígeno de las células en los tejidos. Para algunos investigadores, y estoy en general de acuerdo, la acidificación tisular es uno de los eslabones importantes que determinan que una célula se transforme en cancerosa. Vea el capítulo dedicado al método Kousmine.

El pobre aporte de oxígeno, unido a las dificultades expuestas en el apartado anterior, puede alterar las funciones celulares y propiciar que algunas células vuelvan a funcionar con el primitivo metabolismo anaeróbico. Esta transformación sugiere una escisión de éstas con el orden establecido. De hecho, las células cancerosas, más próximas a este tipo de metabolismo que al oxidativo, no sólo siguen pautas de crecimiento aparentemente desconectadas de cualquier esquema solidario sino que, además, necesitan ingentes cantidades de nutrientes. Es por ello que cuando un tumor se hace suficientemente grande sume al resto de las células normales (en definitiva, al cuerpo entero) en un estado de caquexia que nos indica un mal pronóstico.

Por otra parte habría que añadir que los tejidos mal oxigenados son más permisivos con los agentes microbianos, virus o levaduras que toleran mal el oxígeno. En algunos casos se ha demostrado una relación causa-efecto entre ciertas infecciones y el cáncer.

Si hiciesen falta más razones para que usted se percate de lo importante que es educar la respiración y modificar algunos hábitos en relación a ella todavía le diría:

El oxígeno es uno de los mejores inmunoestimulantes. Todas esas maravillosas células que nos defienden incesantemente de todo tipo de agresiones, invasiones o elementos extraños dependen, como todas las demás, del oxígeno. Un medio rico en oxígeno las estimula y las mantiene en forma. Incluso utilizan el oxígeno para destruir agentes peligrosos y células cancerosas. Sí, el oxígeno es una de sus más poderosas armas químicas. Lanzan radicales de oxígeno contra bacterias y células anómalas con lo que consiguen oxidar sus membranas y destruirlas. ¿No siente usted la necesidad de inspirar hondo en estos momentos?

Las personas más longevas respiran más profundamente de manera espontanea. Sí, plenamente demostrado y publicado. Un estudio realizado durante más de doce años fue estadísticamente concluyente. El factor que parece ser más significativo en cuanto a longevidad se refiere es precisamente el "volumen de ventilación pulmonar", la cantidad de aire que entra en las pulmones en cada inspiración.

El envejecimiento presenta características muy similares a un estado de hipoxia (falta de oxígeno en los tejidos).

¿Qué le parece? ¿ponemos manos a la obra? Vamos...

RESPIRACIÓN CONSCIENTE:

Dedique unos minutos cada día a "contemplar" su respiración. Siéntese en un cómodo sillón pero con la espalda recta. Relájese (aprenda cómo en el capítuo dedicado a la relajación), cierre los ojos y observe cómo entra y sale el aire de sus pulmones. Deje que su cuerpo respire solo, únicamente observe. El aire entra suavemente y luego sale. Cuando los pulmones están más o menos vacíos surge la necesidad de inspirar de nuevo. Y así lo hace el cuerpo por sí mismo.

Trate de pensar que cuando el aire ha llenado los pulmones hay una parte de él, un "algo" que se queda en su cuerpo y se expande por todos los rincones. Cuando espira salen al exterior numerosas sustancias perjudiciales. Más o menos es esto lo que ocurre y le estoy sugiriendo que unos minutos cada día los dedique a contemplar relajadamente su respiración. Se sentirá muy bien.

EJERCICIOS RESPIRATORIOS:

Consisten, básicamente, en utilizar al máximo la capacidad vital, es decir, llenar y vaciar los pulmones al máximo. De esta manera se renueva totalmente el aire de su interior, se recibe más oxígeno, se expulsa más dióxido de carbono y se ejercitan los músculos respiratorios. El bienestar que producen es una de las sensaciones más gratificantes que se pueden experimentar.

Observará que en el capítulo dedicado al "sistema Lezaeta" se recomiendan inspiraciones y espiraciones profundas en un lugar bien ventilado como parte importante del tratamiento integral. La clave para respirar profundamente consiste en vaciar bien los pulmones más que en "esforzarse" en llenarlos. Vacíe bien sus pulmones y la siguiente inspiración será mucho más amplia. Considere usted que es hora de formarse un hábito nuevo y saludable. Simplemente hágalo todos los días de la misma forma que se lava las manos o la cara.

Cualquier ejercicio respiratorio se realiza en un momento definido. Quiero decir que dedicará dterminados momentos a realizar inspiraciones y espiraciones profundas y el resto del día NO debe estar pendiente de cómo respira. La respiración es un proceso automático que, en determinadas ocasiones, se puede realizar o modificar a voluntad. Sin embargo, lo mejor es que sea realmente automático. Si usted se empeñase a todas horas en respirar de una manera profunda acabaría por pervertir el instinto. Esto acabaría dando como resultado que su cuerpo no sabría como respirar correctamente y el proceso automático se volvería menos eficaz.

Por tanto: realice respiraciones profundas al menos una o dos veces al día en un lugar bien ventilado. Puede realizarlas con más frecuencia sin ningún problema. Después de cada ejercicio simplemente olvídese de la respiración y deje que su cuerpo lo haga por sí mismo. Poco a poco observará que su respiración espontánea es más eficaz y profunda.

¿Ya ha notado usted como dos o tres respiraciones profundas elevan rápidamente su nivel de energía física y mental? Pruebe esto la próxima vez que tenga que enfrentarse a una situación tensa o difícil. Hágalo un momento antes de afrontar una entrevista importante. Notará que, de alguna manera, esa energía que siente usted es captada por los demás y, entonces, producimos una más grata impresión.

Un buen ejercicio respiratorio (para las mañanas, por ejemplo) es el siguiente:

"De pie, frente a una ventana o en un lugar muy bien ventilado, se levantan los brazos en cruz hasta que las manos estén algo por encima del nivel de la cabeza. Al mismo tiempo se suben los talones quedándose en equilibrio sobre las puntas de los pies y se inspira profundamente por la nariz (si es posible). Después de haber llenado los pulmones completamente se procede a realizar una espiración rápida, por la boca, pronunciando el sonido ¡SAJ! y procurando expulsar todo el aire de los pulmones. Al tiempo que se hace esta espiración rápida y profunda se vuelven a apoyar los talones en el suelo, se cruzan los brazos por el tórax (como si se abrazara uno a sí mismo) y se flexiona el cuerpo por la cintura tal como si hiciera una reverencia. Hay que vaciar bien el aire de los pulmones antes de repetir el ciclo inspirando de nuevo".

Repítalo varias veces pero sin llegar a cansarse.

Esta modalidad especial de ejercicio respiratorio sirve para limpiar los pulmones, ejercitar la musculatura respiratoria y renovar totalmente el aire de los alveolos.

En las demás ocasiones practique simplemente respiraciones profundas normales: inspiración profunda y tranquila - espiración suave expulsando todo el aire de los pulmones.

EDUCACIÓN DE LA RESPIRACIÓN:

Si usted practica o ha practicado yoga habrá tomado contacto consciente con su propia respiración y sabrá cómo llenar de aire sus pulmones correctamente. Por si acaso le daré unas pocas ideas importantes a continuación. En primer lugar fíjese que, en general, hombres y mujeres tenemos hábitos respiratorios algo diferentes. Los hombres suelen mover, al respirar, más el abdomen. Técnicamente se trata de una respiración diafragmática en la que este músculo tira de las pleuras pulmonares hacia abajo haciendo que los movimientos se noten, como he dicho, en el abdomen. De esta forma se llena especialmente la parte inferior de los pulmones. Las mujeres suelen elevar las clavículas, la parte superior del tórax. Diría que predomina, en el sexo femenino, la respiración clavicular que tiende a movilizar, preferentemente, el aire de la parte superior de los pulmones.

Vamos a comprobar en la práctica estos diferentes tipos de movimientos respiratorios.

"Echese de espaldas sobre una superficie dura (una manta o alfombra sobre el suelo). Procure que su espalda esté toda en contacto con la superficie sobre la que se haya tumbado. Puede que esté más cómodo elevando las rodillas de tal forma que las plantas de los pies estén en contacto con el suelo. Relájese, disfrute de la posición en que se encuentra y del experimento que está realizando".

"Coloque sus manos sobre el vientre procurando que sus brazos y hombros no estén tensos sino relajados. Inspire elevando suavemente el vientre. Sus manos comprobarán que así sea. El vientre sube y baja lentamente... está usted vivenciando la respiración abdominal".

"Ponga ahora sus manos sobre las costillas, a cada lado del cuerpo. Al vaciar el aire de los pulmones notará que las manos se acercan y la llenarlos se separan. Experimente varias veces esta respiración torácica verificando que el abdomen permanezca ahora sin movimiento".

"A continuación coloque las manos sobre las clavículas. Vacíe los pulmones e inspire levantando la parte superior del tórax, como si quisiera acercar el pecho a la barbilla. Los hombros se mantienen relajados. Permanezca un rato tomando conciencia de este tercer tipo de movimiento respiratorio".

"Finalmente, trate ahora de unir secuencialmente estas tres partes. Vacíe los pulmones y comience a inspirar con la parte baja de los pulmones elevando ligeramente el abdomen. A continuación, sin que medie interrupción alguna, continúe llenando los pulmones separando las costillas y termine con la respiración clavicular elevando el pecho. Notará, en cuanto le salga bien, que de esta manera habrá llenado los pulmones al máximo. Para vaciarlos siga el camino inverso descendiendo la parte superior del tórax, juntando las costillas y hundiendo el abdomen".


Aprenda a realizar esta "respiración completa" sin ponerse tenso ni nervioso. Respire pausadamente, con calma. Cuando lo haya aprendido bien éste será el tipo de respiración que usará en sus ejercicios respiratorios.

Pero recuerde que el resto del día no deberá preocuparse de su respiración. Dejará que su cuerpo lo haga por sí mismo.

Un ejercicio complementario de gran interés es el siguiente:

"Póngase a cuatro patas (sobre sus rodillas y manos) con las manos y las rodillas un poco separadas. Espire despacion arqueando la espalda y metiendo hacia dentro la cabeza. Inspire levantando la cabeza y formando un arco contrario, o sea, hundiendo la zona lumbar. Repítalo siete veces".

EJERCICIO AERÓBICO:

Me refiero a toda actividad física que permita incrementar el aporte de oxígeno y estimule la circulación. La más interesante para todos es caminar a paso vivo. Todos los días un buen paseo de veinte a treinta minutos a un ritmo que avive la respiración y el ritmo cardíaco. Recomendables son todos los lugares bien oxigenados con subidas y bajadas. Naturalmente el ritmo del ejercicio debe ser adaptado a las condiciones de cada uno.

BEBA SUFICIENTE AGUA:

Beber poca agua, unido a la deshidratación de los tejidos que se produce con la edad, da lugar a un rendimiento menor del oxígeno. Por tanto, procure hidratarse convenientemente, bebiendo agua de buena calidad en la proporción adecuada. En condiciones normales 30 c.c. por kilo de peso corporal y día.

Bien, ahora sólo queda practicar. Cambiará su vida cuando todas estas cosas se hayan establecido como hábitos en usted. Esto puede costar algún trabajo pero ¿no vale la pena encontrarse mejor?

jueves, 8 de mayo de 2014