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viernes, 24 de octubre de 2014


La descomposición del peróxido de hidrógeno 

El peróxido de hidrógeno se descompone en agua y oxígeno cuando se calienta por encima de aproximadamente 80 ° C y en presencia de catalizadores como metales, ácidos, o materiales orgánicos oxidables. La descomposición de H2O2 se produce: aumentando de la temperatura, el aumento de pH (pH 6-8), contaminación, metales reactivos: cobre, manganeso, hierro, etc, la exposición a la luz ultravioleta. 
La contaminación y el pH en conjunto, aumentan la descomposición del H2O2. Los grados comerciales de peróxido de hidrógeno contienen estabilizadores diseñados para minimizar la descomposición. La descomposición del peróxido de hidrógeno se acelera por niveles de trazas de contaminantes. La degradación de los subproductos son generalmente ácidos. Las soluciones de H2O2 son más estables a pH bajo. Algunos productores pueden añadir ácidos minerales como el ácido fosfórico o ácido nítrico en el proceso de producción o después para bajar aún más el pH. La limpieza de contenedores de metal o tuberías con ácido nítrico diluido elimina los contaminantes de la superficie y da una capa protectora de óxido en la superficie de metal. Limite la exposición de peróxido de hidrógeno al calor, la luz solar, el polvo u otros contaminantes.

sábado, 2 de agosto de 2014

Estabilizadores de peróxido de hidrógeno



Estabilizadores de peróxido de hidrógeno


La mayoría de las soluciones comerciales de peróxido de hidrógeno contienen estabilizadores que son agentes quelantes y secuestrantes que se han añadido para minimizar la descomposición del producto a través de transporte y almacenamiento. En algunas aplicaciones se requiere un alto grado de estabilización y en otros la pureza del producto es importante. Estabilizadores de peróxido de hidrógeno varían entre los productores y los tipos del producto. Los estabilizantes se añaden antes del envío y almacenamiento. Estos estabilizadores pueden mejorar el rendimiento del peróxido de hidrógeno, dependiendo de la aplicación. Tipos y niveles de estabilización depende del grado de peróxido de hidrógeno.


Los estabilizadores consisten en quelantes / secuestrantes como los fosfatos inorgánicos u orgánicos y el estannato o el silicato. Algunos estabilizadores como el estannato son alcalinas, la mayoría como los ácidos fosfónicos con propiedades ácidas y de  tamponamiento añaden acidez al producto. Estanato coloidal y pirofosfato de sodio (presente en 25 a 250 mg / L) son estabilizadores estándar. Organofosfonatos también son comunes. Otros aditivos pueden incluir nitrato, ácido fosfórico y el silicato coloidal. La cantidad y el tipo de estabilizantes utilizados varían entre los productores, los tipos del producto, y las concentraciones de peróxido de hidrógeno. Solo el Peroxido de Hidrógeno que sea de grado alimentario o que no tenga conservantes se puede consumir vía oral o intravenosa.


El peróxido de hidrógeno es incoloro e inodoro. El H2O2 comprados en las farmacias y supermercados contienen estabilizadores. Vierta 1/2 tapa de peróxido de hidrógeno en un vaso de agua no clorada destilada y colóquelo en el sol para ver si contiene estabilizadores. Si el color tiene un color amarillento u otro, se añadió un estabilizador. Si la solución es de 
H2O2 es incolora, podría no tener estabilizadores agregado. Otra prueba: el peróxido de hidrógeno se vierte en un vaso limpio, se cubre con un plato y se deja al sol, no debe tener burbujas de aire, si hay burbujas de aire, hay contaminantes metálicos. Para probar el agua potable: añadir 10% del H2O2 al 3% no estabilizada de al 90% del grifo o agua de pozo y esperar por lo menos 6 horas. Si hay una gran cantidad de burbujas de aire después de 6 horas, el agua del grifo o bien tiene que residuos orgánicos  o metales pesados. Después de probar el agua descartarla o diluirla y utilizarla para regar una planta o plantas.

jueves, 17 de julio de 2014

Peróxido de hidrógeno Seguridad y Almacenamiento

Peróxido de hidrógeno Seguridad y Almacenamiento

Los accidentes pueden ocurrir con el peróxido de hidrógeno cuando no se siguen las instrucciones y precauciones de seguridad.

1. Mantenga el peróxido de hidrógeno fuera del alcance de los niños.

2. Nunca transfiera el peróxido de hidrógeno en recipientes sin etiquetas o mal etiquetados.

3. Si el peróxido de hidrógeno se derrama accidentalmente en la piel, lave la zona inmediatamente con agua corriente.

4. Si el peróxido de hidrógeno en altas concentraciones (10 volúmenes o mas) es ingerido accidentalmente, beber grandes cantidades de agua para diluir. Permanezca en posición vertical y en contacto con su médico. Póngase inmediatamente en contacto con los centros de toxicologia.


5. En caso de derrames de peróxido de hidrógeno concentrado, se debe realizar un tratamiento según el las normas de seguridad del país donde se encuentre, estado y regulaciones locales. Lave el área del derrame con agua en abundancia. No devuelva el producto derramado al envase original. Evitar que el peróxido de hidrógeno diluido entre en el sistema de alcantarillado. Reporte los derrames según las leyes locales, estatales aplicables. Cantidades grandes, tales como tambores, deben ser manipuladas por personas integradas en las normas de seguridad básicas para su manejo y se deben almacenar en un lugar fresco y seco. Las concentraciones de peróxido de hidrógeno en contacto con materiales orgánicos pueden formar mezclas explosivas (combustión espontánea).


Pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno de la categoría alimenticia del 35% se deben almacenar en el congelador, envuelto en plástico negro y etiquetados: PERÓXIDO DE HIDRÓGENO PELIGRO. Peróxido de hidrógeno grado alimenticio Treinta y cinco por ciento no se congela a menos que la temperatura es de -33 ° grados bajo cero.




jueves, 15 de mayo de 2014

Peróxido de Hidrógeno en la cocina


El Peróxido de Hidrógeno en la cocina

Uso general: Llene una botella de spray con agua oxigenada al 3%. 

Se utiliza para limpiar y desinfectar los aparatos y contadores, el interior de la nevera y en escritorios de fórmica. Desinfecta y sale de la cocina con un olor fresco.

Lavavajillas: Añadir 60mL peróxido de hidrógeno al 3% a su fórmula de lavado. 
También para el lavado de las gafas.

Frutas y Hortalizas Remojar: Se debe utilizar peróxido de hidrógeno sin sales conservantes. Diluir el peróxido de 
 hidrógeno de uso alimentario al 35% en 11 partes de agua y se obtendrá peróxido de hidrógeno al 3%. Añadir 1/4 taza de peróxido de hidrógeno al 3% a 4 Lts. de agua fría. Remoje las verduras de hoja verde y frutas de piel fina durante 20 minutos. Verduras de cáscara gruesa deben remojar durante 30 minutos. Las verduras se pueden mantener por más tiempo, igualmente los frutos secos que suelen acompañarse de ácaros, conviene cepillaros también. Alternativamente, usted puede rociar las frutas y verduras con agua oxigenada 3%. Dejar reposar durante unos minutos. Enjuague y seque.

Las sobras de la ensalada: Añadir 1 cucharada de agua oxigenada al 3% y el 1/2 taza de agua. Rocíe la parte superior de la ensalada con la solución antes de cubrir. Refrigere.

Germinación de semillas: Añadir 30mL 3% de peróxido de hidrógeno a 1 litro / 0,5 litros de agua y remojar las semillas durante la noche.


El agua oxigenada del libro "El Proceso Depurativo"

Fuente: www.espaciodepurativo.com.ar

El agua oxigenada

La medicina, en sus niveles más holísticos, ha comenzado a advertir la necesidad de mejorar la oxigenación interna y por ello se están desarrollando terapias oxigenantes basadas en el uso del ozono (O3) y el peróxido de hidrógeno (PH) o agua oxigenada (H2O2). Si bien los primeros registros del uso del oxígeno en medicina refieren al francés Caillens que en 1783 ya administraba inhalaciones de oxígeno para curar pacientes con tisis (antigua denominación de la tuberculosis), recién en 1915 el alemán Albert Wolff se convirtió en el primer médico en utilizar ozono para tratar enfermedades de la piel. Justamente en Alemania se comenzó a usar el ozono en los años 50 para el tratamiento de enfermedades como cáncer, esclerosis múltiple, diabetes, autismo, Parkinson y parálisis cerebral, desarrollándose técnicas como la cámara hiperbárica (alta presión) o las infusiones en sangre.

La eficiencia del oxígeno como agente terapéutico quedó en evidencia cuando en 1931 el Dr. Otto Warburg ganó el Premio Nobel al probar que los virus (anaeróbicos) no pueden existir ni proliferar en un ambiente con altos niveles de oxígeno. Warburg también demostró que privando de oxígeno a una célula por algunas horas, ésta se volvía cancerosa. La experiencia lo llevó a concluir que la causa principal del cáncer es la insuficiencia de oxígeno a nivel celular. Por el contrario, los tumores cancerosos disminuyen de tamaño cuando se les pone en contacto con oxígeno. Medio siglo después, el oxígeno volvió a ser tomado en cuenta, por médicos alemanes y estadounidenses en la lucha contra el Sida. Los resultados de las infusiones de ozono en sangre para revertir esta patología, fueron notables, pese a lo cual su utilización no fue autorizada por el ente regulador de la salud en EEUU, al considerarla todavía “en estadio experimental”.

Madison Cavanaugh en su libro “La cura en un minuto” explica muy bien la paradoja del oxígeno:“Microorganismos, parásitos, virus, bacterias y agentes patógenos que causan enfermedades, no pueden sobrevivir en un ambiente rico en oxígeno. Por tanto, un organismo adecuadamente oxigenado se hace inmune a gran cantidad de afecciones y puede combatir eficazmente los desórdenes ya existentes. Las células normales que necesitan oxígeno para mantener sus funciones, se desarrollan y se hacen más eficientes en un ambiente adecuadamente oxigenado. El organismo en general rejuvenece y recibe incontables beneficios, como la potenciación de la eficiencia inmunológica. La única razón por la cual no se adopta esta poderosa y económica herramienta, es justamente la falta de incentivos financieros para hacerlo. El ozono y el PH son sustancias no patentables y baratas de fabricar y usar”.

El ozono (O3) y el PH (H2O2), son las sustancias más simples para oxigenar eficazmente el cuerpo y sus mecanismos de acción son similares: al ingresar al organismo, ceden el átomo extra de oxígeno, generando un ambiente rico en dicho elemento. Además del uso medicinal, el ozono se usa desde hace un siglo como purificador del agua para consumo, dado que elimina bacterias y virus. Embotelladoras de agua e industrias alimentarias lo utilizan para proteger y purificar alimentos. Mientras que el ozono requiere administración médica o un equipo para ozonizar el agua, el PH (agua oxigenada) es la forma más sencilla para oxigenar caseramente el organismo.

EL PEROXIDO DE HIDROGENO

El agua oxigenada(H2O2), técnicamente conocida como peróxido de hidrógeno (PH), se desarrolló en la década de 1920 con el objetivo de contener infecciones y gangrenas de soldados en el frente de batalla, beneficio que se hizo evidente durante la 2ª Guerra Mundial. Siendo un producto versátil y útil en el hogar, no se lo difunde adecuadamente, tal vez porque es simple de obtener y no genera gran rentabilidad. En nuestro contexto depurativo, el agua oxigenada tiene la virtud de ser un práctico bactericida, un eficaz recurso desparasitante y sobre todo, un eficiente aportante de oxígeno.

Dado que el PH es simplemente agua con un átomo extra de oxígeno, al ingresar al organismo libera dicho átomo y eleva la concentración de oxígeno, lo cual acredita sus propiedades germicidas, viricidas, antisépticas, desinfectantes y desodorizantes. Muchos creen que se trata de una sustancia artificial, desconociendo que el PH se produce naturalmente en el cuerpo y esparte esencial de los ciclos naturales. Incluso la leche materna y sobre todo el calostro de los primeros días, tiene gran concentración de PH, lo cual explica su acción estimulante sobre la inmunología y los procesos metabólicos del bebé. Otro productor natural de PH es la miel de abejas, rica en enzima peroxidasa, gracias a la cual puede generar PH; esto permite comprender mejor su poder bactericida y germicida, obviamente siempre y cuando no haya sido calentada (las enzimas se inactivan por sobre 50°C).

El PH permite al organismo regular la correcta función de las membranas biológicas. Es esencial su función comoregulador hormonal, para que el organismo produzca adecuados niveles de progesterona, estrógenos y tiroxina. También es clave en la regulación del azúcar en sangre y de los mensajeros químicos que operan en el cerebro y en el sistema nervioso.

En la naturaleza, el agua de arroyos que fluyen con rapidez, posee altos niveles de PH, lo cual le confiere el característico sabor fresco y limpio. Por el contrario, el agua estancada tiene bajo contenido en oxígeno y es caldo de cultivo de bacterias. En famosos manantiales de aguas curativas (Himalaya, Lourdes) también se advierte la presencia de altos niveles de PH, detectables también en el agua de lluvia que tan bien hace a los vegetales. Incluso algunos agricultores orgánicos agregan PH alagua de riego de sus cultivos, para obtener mejores rendimientos. Del mismo modo, los criadores de animales y mascotas tienen en el PH un aliado económico y sencillo de administrar, a través de los bebederos.

Como explica Cavanaugh, “el cuerpo humano produce constantemente PH. El sistema inmune lo utiliza para oxidar invasores como virus, parásitos, bacterias y hongos. Sin embargo, los organismos carentes de oxígeno son incapaces de producir por su cuenta suficiente peróxido. Allí radica la importancia de suplementar a través del agua oxigenada. Además de generar el buen desarrollo de las benéficas bacterias aeróbicas, el adecuado nivel de oxígeno interno tiene fundamental importancia en la correcta función tiroidea, en el equilibrio hormonal y en la eficiencia inmunológica”.

El Dr. William Douglass en su libro “Peróxido de hidrógeno: milagro médico” va más allá al decir: “Las células que combaten las infecciones, llamadas granulocitos, producen PH como primera línea de defensa contra todo tipo de organismos invasores (parásitos, virus, bacterias, cándidas). Ningún otro componente químico se asemeja al peróxido en la importancia que tiene en la vida de este planeta”.

Haciendo un poco de historia, durante la 1ª Guerra Mundial los médicos usaron inyecciones intravenosas de PH para tratar exitosamente la neumonía y fue el arma exitosa para combatir la epidemia que estalló poco después de la guerra. Otro pionero en el uso de esta sustancia fue el sacerdote Richard Willheim, quién creo en los años 40 un instituto para difundir sus beneficios terapéuticos, tras comprobar su efectividad en enfermedades como la poliomielitis, afecciones mentales causadas por bacterias y problemas de la piel.

En los años 50 el Dr. Reginald Holman comprobó la desaparición de tumores en animales, por simple administración de PH en el agua de beber. En los años 60 se popularizó el uso del PH en Alemania, Rusia y Cuba, mientras que las sociedades médicas estadounidenses desalentaron su empleo y excluyeron su enseñanza en las universidades. En 1986 el Dr. Charles Farr (candidato al Nobel de Medicina en 1993) introdujo el concepto de terapia bioxidativa, lo cual generó un nuevo desarrollo del uso terapéutico del ozono y el PH.

EL MITO DE LA OXIDACION

Además de las obvias aristas comerciales, una de las cuestiones que despierta controversia médica en el uso de las terapias oxigenantes (ozono, PH) es el potencial riesgo oxidativo. La oxidación es el proceso que provoca herrumbre en los metales, ennegrecimiento en una manzana recién cortada o enranciamiento de aceites. Los científicos adscriben a este fenómeno la génesis del envejecimiento prematuro y por ello se recomienda tanto el consumo de antioxidantes.

Veamos algunos conceptos. En primer lugar la oxidación es un proceso de transferencia de electrones, que modifica la característica de las sustancias involucradas. Si bien estos procesos se relacionan con la presencia del oxígeno, puede darse oxidación sin intercambio de oxígeno. La respiración es un proceso clásico de oxidación, tanto en humanos (oxigenación de la sangre en los pulmones) como en vegetales (es el proceso que genera la fotosíntesis).

En la medicina ortodoxa se considera que incorporar elementos oxigenantes como el ozono y el PH, pueden generar compuestos reactivos conocidos como radicales libres. Se define al radical libre, como un átomo que posee un número impar de electrones y a fin de equilibrarse buscar "robar" de otra molécula el electrón faltante, lo cual puede poner en marcha una cascada de eventos (cascada radicalar), ya que las moléculas "robadas" intentarán a su vez reequilibrarse. Este proceso sirve de sostén causal al envejecimiento precoz y a la recomendación del consumo de suplementos antioxidantes.

Sin embargo, los radicales libres no son necesariamente malos. Es más, muchos de ellos son esenciales a la vida, como el radical superóxido o el radical hidroxilo, que se producen en el organismo para proporcionar energía a la célula. Las cascadas radicalares son desencadenadas por el sistema inmune como medio para eliminar virus, bacterias y hongos. Los radicales libres juegan un papel crucial en la regulación hormonal, se producen en cantidades elevadas durante el ejercicio físico vigoroso y también lo generan, como efecto no deseado, medicamentos de uso corriente como el paracetamol.

Los estudios de la medicina bioxidativa muestran en balance el efecto más bien benéfico de las cascadas radicalares, por su fuerte actividad bacteriostática, antiviral y antifungosa sistémica. Por ello recomiendan acompañar estas terapias con dietas libres de proteína animal (el metabolismo cárnico produce una carga adicional innecesaria de radicales libres) y alto consumo de vegetales (aportan principios equilibrantes y antioxidantes).

Pero además, hay un detalle no menor que lo aclara perfectamente Cavanaugh en su libro: “Pocos saben que cada célula humana está envuelta por una capa enzimática que la hace resistente a la oxidación. Por su parte, bacterias, virus y microorganismos causantes de enfermedades, no poseen esta capa enzimática y por eso se oxidan al contacto con el oxígeno liberado por el ozono o el PH. El Dr. Frank Shallenberger, especialista en pacientes con Sida, afirma que el uso de estos elementos oxigenantes incrementa la eficiencia del sistema enzimático antioxidante, que neutraliza los radicales libres en exceso y mejora por tanto la inmunidad celular”.

USO DEL AGUA OXIGENADA

La utilización del agua oxigenada es sencilla y confiable, siempre que se respeten calidades (grado alimentario) ydosificaciones (usar solo al 3%), estando apenas contraindicada en pacientes trasplantados, ya que el PH estimula el sistema inmune y ello puede generar rechazo hacia el órgano “extraño” al cuerpo. Si bien su campo de aplicación es muy vasto, aquí nos ocuparemos principalmente de su consumo como eficaz bactericida y desparasitante.

Del mismo modo, nos referimos solamente al uso interno del PH grado alimentario al 3% (10 volúmenes), desaconsejándose el uso interno del agua oxigenada grado farmacéutico (es solo para uso externo), por contener estabilizantes químicos como acetanilida, fenol, estannita sódica y fosfato tetrasódico. Más tóxica aún es el agua oxigenada grado esteticista, empleada en peluquerías para aclarar el cabello, pues contiene estabilizantes como la lejía.

En su libro “El envejecimiento humano, oxigenación", el ingeniero químico brasileño Francisco Antunes brinda indicaciones precisas acerca de su administración para ingesta: “En el torrente sanguíneo el PH se descompone en agua y oxígeno libre, acrecentando considerablemente su nivel en el plasma sanguíneo. Se puede comenzar usando diariamente de 10 a 20 gotas de agua oxigenada 10 volúmenes, diluidas en un vaso de agua que conviene beber lejos de las comidas. Una dosis de 10 gotas de PH 10 volúmenes, corresponde a 20cc de oxígeno puro que se introduce en el organismo y se libera en las reacciones que ocurren dentro. Es fácil comprobar la ausencia de contraindicaciones en este mecanismo sencillo, ya que no hay intoxicación, intolerancia o cualquier acción negativa. En tratamientos curativos o preventivos recomiendo de 1 a 5 gotas de PH 10 volúmenes, cada cinco kilos del paciente, aumentando o reduciendo la dosis en función a los resultados”.

Por su efecto oxidante y aniquilador de microorganismos patógenos, el uso del PH puede (y debe) generar una cierta crisis depurativa, cuya magnitud dependerá siempre del estado general de la persona. Esto no es una mala señal, al contrario; son los síntomas del llamado efecto Herxheimer. El cuerpo simplemente está desechando patógenos muertos y limpiándose en profundidad. Puede haber diarrea y a veces puede manifestarse alguna sensación nauseosa. La persona se sentirá mucho mejor después de la diarrea, que no es causada por ninguna bacteria o virus, ni es un efecto secundario. No se debe tomar ningún anti diarreico; la diarrea desaparecerá sola cuando los patógenos hayan abandonado el organismo. También puede haber episodios de picores, eccemas, gases intestinales, etc. Son todas manifestaciones del efecto desparasitante.

Otro uso del agua oxigenada grado alimentario, es la potabilización de agua de origen dudoso durante viajes o paseos. Para estar seguros, basta echar algunas gotas y esperar unos minutos antes de beber, a fin que se produzca la eliminación de eventuales bacterias nocivas. En este sentido y a fin de evitar confusiones, vale aclarar que el PH no daña las bacterias benéficas del organismo (flora intestinal), dado que son aeróbicas y por tanto se benefician de un ambiente rico en oxígeno. El daño lo sufren los microorganismos anaerobios.

Veamos a continuación otras posibilidades del agua oxigenada, para utilizarla eficazmente en el hogar:

1. Una cucharada de agua oxigenada, usada para gárgaras, mantenida en la boca durante algunos minutos y luego eliminada, mata gérmenes bucales, blanqueando los dientes.

2. Mantener los cepillos de dientes en una solución de agua oxigenada, evita la proliferación de bacterias que causan gingivitis y otros problemas bucales.

3. Un poco de agua oxigenada en un paño, desinfecta las superficies mejor que cualquier otro producto; excelente para usar en cocinas y baños.

4. Utensilios para manipulación de alimentos se pueden desinfectar luego de su uso, con un poco de agua oxigenada, que elimina cualquier bacteria o germen, incluida la salmonella.

5. Aplicada en los pies evita los problemas de hongos que causan afecciones y mal olor.

6. Aplicada en las heridas, coagula hemorragias, evita infecciones y ayuda en la cicatrización; aún en casos de gangrena.

7. En una mezcla a partes iguales con agua pura, puede ser goteada en la nariz, en caso de resfriados y congestiones respiratorias; solo se debe retener algunos instantes y luego sonarse, lo cual mata gérmenes y otros microorganismos nocivos.

8. Un poco de agua oxigenada en el agua de la bañera ayuda a mantener la piel saludable, pudiendo ser usada en casos de micosis u hongos.

9. Ropas que requieran desinfección (toallas, pañuelos, etc), o aquéllas en contacto con secreciones corporales y sangre, pueden ser totalmente desinfectadas si se remojan en una solución conteniendo agua oxigenada, antes del lavado normal.

10. En caso de semillas que puedan contener hongos o aflatoxinas, basta remojarlas 20 minutos en agua con algunas cucharadas de PH, enjuagando luego.

ADVERTENCIA IMPORTANTE

Es natural que ante tanta evidencia, el lector se sienta atraído para experimentar los beneficios de la oxigenación, mediante cualquiera de los recursos aquí tratados. Y esta bueno que ello ocurra, pero no debemos perder de vista dos cuestiones importantes. En primer lugar, si bien es siempre positivo oxigenar, debemos considerar a este abordaje sólo como una herramienta más del Proceso Depurativo, evitando la ingenuidad de pensar en términos de: “total, como estoy oxigenando, puedo seguir conviviendo con hábitos de vida insanos”. La oxigenación es parte indivisible de un proceso basado en “limpiar y no ensuciar”, que requiere la rectificación del estado de crónico ensuciamiento.

Así como debemos depurar la estructura orgánica y utilizar el alimento más fisiológico posible, también debemos apuntar a la relajación, ya que el estrés es una condición que promueve la anaerobia interna y por tanto el caldo de cultivo ideal de las modernas enfermedades. Y esto tiene una explicación absolutamente fisiológica y objetiva, que desarrolla el Dr. Bruce Lipton (biólogo celular de Harvard) en su clásico libro “La biología de la creencia”.

Nuestro sistema nervioso autónomo se compone a su vez de los sistemas simpático y parasimpático. En circunstancias normales, las células están bajo la influencia del sistema parasimpático y llevan adelante sus funciones habituales, estando “abiertas”, o seapermeables para recibir oxígeno, absorber nutrientes y eliminar desechos. En este escenario, que debería ser nuestro estado natural, los abordajes oxigenantes funcionan, ya que la célula está en condiciones de recibir oxígeno.

Ahora bien, cuando estamos sometidos a una situación estresante (generalmente convertimos algo en estresante, más que nada por una distorsionada percepción del evento, que por el inherente peligro de la situación), el control pasa a manos del sistema nervioso simpático, que nos prepara eficiente y fisiológicamente para la reacción de “luchar o escapar”. Además de cientos de cambios químicos (incremento del pulso, dilatación de pupilas, vasoconstricción, etc), lo que aquí nos interesa es el “cierre” de las células, cuya membrana se hace impermeable, en preparación a la respuesta biológica. Esto hace que la célula sea incapaz de recibir oxígeno, aunque este elemento fluya en abundancia; esto explica la ineficiencia de un abordaje oxigenante en un contexto estresante.

En condiciones normales, el evento estresante (peligro real) ocurre en contadas ocasiones y por períodos breves, frente a los cuales la incorrecta función celular tiene efectos casi intrascendentes. Ahora bien, si la situación de estrés es causada por una percepción distorsionada de la realidad (creencias, suposiciones, temores, etc), los periodos se hacen abundantes y crónicos. Entonces el “bloqueo” celular se convierte en un gran problema cotidiano, ya que la célula no recibe oxigeno, no absorbe nutrientes, no elimina desechos y no cumple con su función básica ni con su ciclo reproductivo.

Por tanto si no resolvemos la causa profunda del problema (en este sentido son de gran ayuda la limpieza hepática profunda, el desparasitado y la modificación de hábitos nutricionales), la prolongada exposición al estrés favorecerá la instalación de estados patológicos, frente a los cuales será relativo el efecto de un abordaje oxigenante. De nuevo: no hay panaceas, sino herramientas que debemos usar sinérgica y complementariamente, tal como indicamos en el Proceso Depurativo. Y el oxígeno no es una excepción.

Extraído del libro "El Proceso Depurativo"

Peróxido de Hidrógeno y Enfisema Pulmonar



Peróxido de Hidrógeno en el tratamiento del Enfisema Pulmonar.


Extraido del libro: Peroxide: Medical Miracle, por William Campbell Douglass II, MD

El Dr. Williams menciona que los sueros IVs de H2O2 son una bendición para los pacientes con enfisema. 

"Si bien la mayoría de los estados responden notablemente a la ingestión oral, el enfisema es una condición en la que la infusión intravenosa puede ser una bendición. El enfisema consiste en la destrucción de los alvéolos, los pequeños sacos de aire en los pulmones. Aunque los vapores químicos y otros irritantes pueden causar su destrucción, es más a menudo el resultado de fumar. A medida que la enfermedad progresa, el paciente le resulta cada vez más difícil respirar fuera de su silla de ruedas. Oxígeno suplementario puede ser necesario cuando la enfermedad progresa. La falta de oxígeno adecuado que no llega a los tejidos obliga al corazón a bombear con más fuerza. Esto conduce a la hipertensión arterial con la consecuente hipertrofia cardíaca por sobre esfuerzo y finalmente al fracaso cardiaco por colapso. Convencionalmente se considera que el corazón ofrece poca ayuda para el enfisema. No hay cura. Lo mejor que se puede esperar es un alivio sintomático y la prevención de las complicaciones graves que pueden resultar en la muerte. La terapia oxidativa con H202 en buenas manos puede ofrecer mas. Usando 30 ML al 35% de peróxido cada 4 Lts. en agua no clorada en un vaporizador mejora la respiración durante la noche tremendamente. Pero la infusión intravenosa es la clave real para el alivio. Tiene la capacidad para limpiar el revestimiento interior de los pulmones y restaurar la capacidad de respiración. Nosotros continuamos a escuchar la misma historia del Dr. Farr y otros que utilizan la infusión intravenosa para el enfisema y problemas pulmonares congestivos. 
En cuestión de minutos el oxígeno del peróxido de hidrógeno comienza a burbujear entre la membrana que recubre los pulmones y sacos de la mucosidad acumulada. (Dr. Farr se refiere a esto como el "efecto Alka-Seltzer.") El paciente comienza a toser y expulsar el material que se ha acumulado en los pulmones. La cantidad de burbujeo, tos y la limpieza se pueden regular simplemente variando la cantidad del H202 o variando la pauta de infusión. El peróxido despeja la superficie del pulmón y destruye las infecciones bacterianas, el paciente recupera la capacidad de respiración más normalmente. Seguimos recibiendo informes de los pacientes en los que la técnica ha mejorado la respiración tanto que la silla de ruedas y oxígeno suplementario ya no son necesarios.

Si desea encontrar un médico en su área entrenado en el uso de la infusión intravenosa H202, póngase en contacto con la Fundación Internacional de Medicina Bio-oxidativa (IBOM), PO Box 13205, Oklahoma City, OK 73113 al (405) 478 a 4.266 [nota : este número de teléfono NO funciona]. Pueden proporcionar nombres y direcciones de los médicos que utilizan el procedimiento en su área ".


http://www.purehealthsystems.com/hydrogen-peroxide-2.html

El peróxido de hidrógeno en la Naturaleza

El peróxido de hidrógeno en la Naturaleza

El peróxido de hidrógeno se produce naturalmente en la lluvia y la nieve, en la alta atmósfera, y en los arroyos de montaña donde se airea continuamente el agua corriendo. La mayoría de nosotros aprendimos a temprana edad que para beber de una corriente había que hacerlo donde se estaba formando agua blanca, porque es allí donde se se limpia de gérmenes. La razón es que el peróxido de hidrogeno (H2O2) se estaba formando allí debido a su rápida agitación, y eso es lo que mata a los microbios nocivos presentes.


Con sólo agitar una botella de agua vigorosamente durante un tiempo se puede meter suficiente oxígeno extra en él para formar cantidades detectables de H2O2 , la mejora de su pureza, sabor y vitalidad.


Resulta que las aguas del manantial de Lourdes en Francia, reconocida desde hace tiempo por sus propiedades curativas, son muy altas en el peróxido de hidrógeno natural. El manantial es alimentado por el deshielo de la nieve de alta altitud, por lo que la nieve aparentemente absorbe inusualmente grandes cantidades de ozono en su camino desde la atmósfera superior. Otros manantiales de gran altitud menos conocidas se dice que son igualmente eficaces.

Beneficios similares se pueden obtener en una piscina o bañera caliente, descartando el sistema de cloración y simplemente verter en H2O2, o haciendo burbujear ozono a través del agua. Un método simple de producir ozono para la piscina es para bombear aire a través de una lámpara ultravioleta.


Verduras y frutas crudas crudas pueden contener peróxido de hidrógeno natural. Zumos de fruta fresca son bien conocidos por su limpieza de sangre y capacidades revitalizantes , sobre todo cuando no se combinan con otros alimentos; esto se debe en gran parte al H2O2 que contienen. Jugos congelados reconstituidos tienen mucho menos vitalidad y que ya no están "vivos ", por lo que no son tan eficaces.


 

lunes, 12 de mayo de 2014

La importancia del alimento crudo

Fuente: espaciodepurativo.com.ar

La importancia del alimento crudo

Muchos podrán pensar que la naturaleza todo lo prevé y por tanto basta con respirar bien (cosa que veremos a continuación). Es más, hay personas que pueden vivir solo en función a la respiración, captando del aire inhalado todo aquello necesario para la vida y sin necesitar alimentos físicos (practicantes del pranayama, respiratorianos, pránicos, meditadores, etc). Pero lo que la naturaleza no puede prever es la modificación antifisiológica de nuestros hábitos alimentarios.

En este sentido, nuestros alimentos fisiológicos (frutas, hortalizas) garantizan el adecuado aporte de agua y oxígeno, y su correcto metabolismo nutricio. Pero hace unos 10.000 años (apenas instantes en un proceso evolutivo de cinco millones de años), al dominar la agricultura, el ser humano recurrió a los granos amiláceos como sustento nutricio. La producción y el fácil almacenamiento, convirtió a cereales y legumbres en reaseguro de supervivencia frente a las frecuentes carencias alimentarias y permitió sostener la vida aún en lugares climáticamente adversos para el ser humano.

El desarrollo de la agricultura y la ganadería, marcó un hito en la evolución humana; pero lejos retornar a la esencia fisiológica en lo alimentario (somos frugívoros), nuestros antepasados incorporaron estos recursos de supervivencia al acerbo cultural, por diversas razones que exceden al tratamiento del tema. Y esto, si bien permitió el desarrollo de muchas civilizaciones, también se convirtió en fuente de problemas, dado que no poseemos habilidades fisiológicas para consumir importantes cantidades de granos amiláceos, cosa que sí poseen animales evolucionados en función a ellos (granívoros).

Si bien el tema se desarrolla aparte, la oxidación de altos niveles de azúcares aportados por los granos, genera gran demanda de oxígeno, cuya satisfacción es problemática para los humanos, dado nuestra limitada bomba circulatoria (el corazón de los granívoros representa el 10% de su peso total, algo así como 7kg en un humano) y nuestra reducida incorporación de oxígeno (no volamos ni tenemos sacos alveolares, como los granívoros).

Cuando ingieren granos amiláceos, los granívoros ponen en marcha mecanismos fisiológicos adecuados al torrente de azúcares que circulará en sangre. En primer lugar las aves hacen un gran consumo de energía en actividades exigentes como el vuelo. Por otra parte, disponen de unaestructura cardiopulmonar de alta eficiencia, que les permite resolver dos cuestiones básicas: mantener semejante cantidad de azúcar en movimiento u atender la elevada demanda gaseosa del metabolismo de los hidratos de carbono.

El ser humano es sedentario y no realiza (menos hoy día) esfuerzos que por intensidad y duración demanden tanta energía como el vuelo de las aves. Esto trae aparejada la necesidad de disipar el exceso de azúcar circulante, por lo cual se advierte abundante calor en el cuerpo tras su consumo. Esto acarrea hiperactividad del páncreas, que debe poner en marcha, con el auxilio del hígado, un mecanismo para convertir rápidamente el azúcar simple en glucógeno de reserva. Este proceso debe invertirse nuevamente en caso de necesidad, volviendo a convertirse el azúcar de reserva (glucógeno) en azúcar simple (glucosa).

El carbono y el hidrógeno que componen las cadenas de los azúcares, terminan convirtiéndose (por oxidación) en dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O). La cantidad de oxígeno necesaria para llevar adelante el metabolismo gaseoso, exige al sistema respiratorio de manera continua. Por esa razón los pájaros están dotados de los sacos aéreos, especies de estructuras suplementarias de los pulmones, que les permiten almacenar e insuflar el suplemento de oxígeno necesario para la oxidación del abundante volumen de carbono e hidrógeno circulante en sangre.

El aparato cardiopulmonar humano es sometido a dura exigencia tras una comida de granos. En el caso de personas sedentarias, esto generará una demanda energética y una toxemia adicional, que a largo plazo termina desvitalizando al individuo. La fatiga y el desgaste cardiopulmonar son moneda corriente en los grandes consumidores de cereales. Esto resulta fácil de comprobar, a través de la amplificación del pulso cardíaco durante la digestión y el incremento de las pulsaciones, como si se hiciese un ejercicio físico importante.

En síntesis: para combatir el estado de anaerobia, debemos nutrirnos con alimentos fisiológicos (frutas, hortalizas, semillas),evitando la cocción. Como vimos, el proceso de cocimiento reduce el natural contenido de oxígeno de los alimentos crudos. Por su parte, la necesidad de conservación de la escala industrial, estimula el uso de procesamientos que incrementan la deficiencia de oxígeno en los alimentos. La dieta promedio tiende a ser muy deficiente en su aporte oxigenante. Otro detalle no menor es el moderno consumo cotidiano de antibióticos (fármacos, alimentos, aguas de consumo) que hace estragos en las bacterias aeróbicas (productoras de oxígeno) de la flora intestinal.

Por todo esto, el cambio de hábitos alimentarios se hace imprescindible, a fin de mejorar el aporte oxigenante a través de alimentos vitalizantes. Pero a veces puede no ser suficiente para revertir una carencia crónica. Por tanto también debemos conocer y utilizar otros recursos oxigenantes, como la respiración profunda y el agua oxigenada.

Extraído del libro "El Proceso Depurativo".

Descargo de responsabilidades

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Si UD. es profesional medico asegúrese de confirmar la legislación de su país con respecto al uso del  peróxido de hidrógeno. La información no están destinados para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Toda la información contenida en este sitio web se proporciona únicamente con fines educativos.



Precauciones en el uso del peróxido de hidrógeno 35% grado alimentario

Precauciones en el uso del 
Peróxido de Hidrógeno grado 35% 
de la categoría alimenticia.

1. Se debe manejar con cuidado ya que el contacto directo quemará la piel produciendo enrojecimiento inmediato, recomiendandose lavarse inmediatamente con agua ).
2. Debe ser diluido correctamente antes de su uso.
3. El almacenamiento se debe hacer de manera segura y adecuada. Después de hacer una dilución el resto debe guardarse bien cerrado en el congelador.
Uno de los métodos más convenientes de dispensación 35% H202 es en una botella cuentagotas. Éstos se pueden comprar en su farmacia local. Para proteger el cuentagotas de vidrio de una posible ruptura, no es exagerado envolverlo con cinta adhesiva. Llenar este con el H202 35% y almacenar el contenedor más grande en el congelador de su refrigerador hasta que se necesite más. Guarde el frasco cuentagotas en el refrigerador. Las gotas se mezclan con 200 a 250 ML de agua, jugo, jugo de áloe vera o agua destilada.
No utilice agua del grifo tratada con cloro para diluir el peróxido!

Ingresando oxigeno en la sangre.

Ingresando oxigeno en la sangre.

Información exclusivamente dirigida a medico calificados.

Sr. doctor considere la legislacion de su pais antes de implementar cualquier terapeutica aqui sugerida.

reacciones quimicas
Imagen: sangre reaccionando con Peróxido de Hidrógeno

MAS OXIGENO

Hay otras maneras de introducir cantidades extra de oxígeno en el organismo que han demostrado producir resultados extraordinariamente positivos sobre diferentes afecciones, incluido el cáncer.

Una de estas formas consiste en utilizar el peróxido de hidrógeno o, también, peróxido de magnesio. El primero le puede resultar familiar pues se trata, ni más ni menos, que del "agua oxigenada" comunmente usada como antiséptico en muchos hogares.

El "agua oxigenada" o solución de peróxido de hidrógeno al 3% tiene en su molécula un átomo más de oxígeno. Mientras la fórmula química del agua corriente es H2O, la del "agua oxigenada" es H2O2. Los preparados de "agua oxigenada" para uso doméstico son diluciones al 3% de peróxido de hidrógeno. El átomo adicional de oxígeno le proporciona un gran poder oxidante y esterilizante. Sin embargo sus efectos antimicrobianos son considerados un tanto fugaces pues la catalasa (una enzima presente en los tejidos del cuerpo) la descompone rápidamente en agua y oxígeno molecular. Y es precisamente este oxígeno el que resulta tan interesante como para dedicarle un capítulo.

El uso del peróxido de hidrógeno, de manera adecuada, por vía interna es un método extraordinariamente barato y eficaz para introducir oxígeno puro en los tejidos corporales, estimulando el normal metabolismo oxidativo y dificultando el de las células cancerosas. Asimismo se ha demostrado que el peróxido de hidrógeno favorece la eliminación de toxinas derivadas de la misma actividad metabólica al estimular numerosas enzimas.

UN COMPUESTO AMIGABLE

El peróxido de hidrógeno se produce normalmente en nuestro organismo como eslabón del propio metabolismo. También es usado como arma química por los macrófagos para eliminar bacterias, hongos u otros microorganismos extraños. Por otra parte, se sabe que es un gran estimulador de los linfocitos NK (NK = Natural Killer o asesinos por naturaleza) que son células especializadas en destruir, entre otros elementos extraños, a las células cancerosas. Si bien hace algún tiempo se pensaba que se trataba de un elemento residual peligroso hoy no hay más remedio que reconocer que cumple funciones importantísimas en nuestro organismo, aunque la mayoría de ellas sean bastante desconocidas.

Numerosas frutas y verduras contienen proporciones variables de peróxido de hidrógeno. También se encuentra en destacables proporciones en el calostro de las lactantes, que tan importante es para el buen desarrollo del bebé.

Se ha utilizado el peróxido de hidrógeno por vía interna, desde hace más de un siglo, en el tratamiento de la sífilis, asma, enfisema, artritis y otros procesos reumáticos y con no poco éxito a tenor de los numerosos testimonios y resultados que se han publicado. Es bastante conocido que el famoso Dr.Christian Barnard (a quien se atribuyó el primer transplante de corazón) utilizó el peróxido de hidrógeno para tratar su artritis.

Son tantos los trabajos científicos serios que existen sobre el tratamiento con peróxido de hidrógeno que creo innecesario abultar este texto con ellos. En las experiencias con animales se consiguen remisiones completas de diversos tipos de tumores tan sólo con añadir al agua de beber una pequeña proporción de este compuesto. Algunos de los textos propuestos en la sección de bibliografía le proporcionarán una base de datos más amplia.

Mientras tanto vayamos a lo práctico.

¿Cómo se utiliza el peróxido de hidrógeno?

- En forma de perfusiones intravenosas de una solución de 3 mililitros de peróxido de hidrógeno al 35% y 7,5 mililitros de dimetilsulfóxido al 99,9% en 250 mililitros de solución de dextrosa al 5%. Perfusión lenta, tardando en completarla unas dos horas. Obviamente este tratamiento sólo puede efectuarse en clínicas especializadas.

- Por vía oral, diluyendo treinta (30) gotas de agua oxigenada al 3% en 250 c.c. (centímetros cúbicos o mililitros) de agua destilada. O bien, tres (3) gotas de peróxido de hidrógeno al 35% en el mismo volumen de agua.

Esta cantidad se bebe tres veces al día, siempre con el estómago vacío.

Cada día se van aumentando diez (10) gotas en el primer caso o una (1) en el segundo hasta llegar a doscientoscincuenta (250) o veinticinco (25), según la solución elegida.

En algunos casos llega un momento en que la disolución produce sensación de náusea. En este caso se disminuye secuencialmente el número de gotas hasta que no produzca malestar alguno. Encontrada la dosis tolerable se continúa tomándola tres veces al día hasta que los resultados sean concluyentemente positivos.

A partir de entonces la dosis tolerada se toma un día sí y otro no durante una semana. Luego cada tres días durante dos semanas más. Después cada cuatro días durante tres semanas. Finalmente entre 50 y 150 gotas (5 y 15 si se utiliza peróxido de hidrógeno al 35%) una vez por semana.

Puede repetirse el tratamiento desde el principio tras tres meses con la dosis de mantenimiento. Lo ideal es que después de un tratamiento inicial de catorce semanas pueda prescindirse del peróxido de hidrógeno al estar siguiendo el resto de las indicaciones de este libro.

Muy importante: No se puede utilizar "agua oxigenada" que contenga estabilizantes químicos. No se puede utilizar "agua oxigenada" neutra y/o estabilizada. Asegúrese de obtener una solución pura de peróxido de hidrógeno al 3%. Pregunte al farmacéutico o a su médico. Eso si, no piense que encontrará a muchos dispuestos a apoyarle para seguir este tratamiento dado que el que no haya hecho un esfuerzo intencional para documentarse simplemente no tendrá información sobre las posibilidades del peróxido de hidrógeno en el tratamiento del cáncer. Todo ello a pesar de existir una amplísima información publicada y numerosas experiencias concluyentes.

El peróxido de hidrógeno al 35% no debe ser tomado jamás sin diluir pues podría producir lesiones químicas.

Existen otros preparados que comercialmente denominan "oxígeno estabilizado". La mayor parte a base de compuestos de varios átomos de oxígeno por molécula. Otros presentan peróxido de hidrógeno estabilizado en un compuesto de jugo de Aloe vera que, según dicen, evita la sensación de náusea con las dosis más elevadas. Finalmente también se comercializan cápsulas o polve de peróxido magnésico. Todos estos preparados pudieran resultar interesantes y sus precios son muy variables. En todo caso no tengo todavía experiencias prácticas con ellos. Si se decide a usarlos siga las indicaciones del fabricante.

El peróxido de magnesio que se presenta en forma de polvo blanco, ligero, casi insoluble en agua se suele tomar en la cantidad de 150 a 500 miligramos tres veces al día, acompañados de bastante agua o, mejor, revolviendo el polvo de cada toma en 250 c.c. o mililitros de agua destilada. Funciona igual que el peróxido de hidrógeno, incluyendo sus benéficos efectos en la gota y el reumatismo. También puede resultar algo laxante a las dosis más altas.

OTRAS APLICACIONES:

Las soluciones de peróxido de hidrógeno al 3% (agua oxigenada) diluidas, a su vez, al 50% en agua se pueden usar como un buen antiséptico bucal en la prevención de afecciones dentales, bucales y faríngeas realizando enjuagues, buches o gargarismos.

El tratamiento propuesto en este capítulo también resulta de particular interés en todas las patologías que cursan, o derivan de, una mala oxigenación de los tejidos como: crisis de angina de pecho, asma, enfisema, bronquitis crónica, sinusitis, candidiasis, dolores de cabeza, pérdida de memoria o vivacidad intelectual y fatiga crónica. En tales casos se añaden veinte (20) gotas de la solución de peróxido de hidrógeno al 3% a 250 c.c. o mililitros de agua destilada tomándolo tres veces al día, siempre con el estómago vacío. A esta cantidad debe llegarse progresivamente comenzando por diez gotas tres veces al día y subiendo una gota cada dos días hasta alcanzar la recomendada.

Lo anterior es también muy útil para aquellos que han sido operados o tratados con quimioterapia o radioterapia, para dificultar el desarrollo de recidivas por medio de la correcta oxigenación tisular.

UNA BUENA RECOMENDACION

Tomar diariamente un suplemento vitamínico-mineral rico en antioxidantes es de interés general y, aún más, en el curso de la aplicación de terapias oxidantes. Consígase un buen suplemento nutricional rico en antioxidantes y tómelo en medio de las comidas. Mejorará extraordinariamente la respuesta de su organismo.

Oxigeno y salud

Oxigeno y salud 



Tomado del sitio web: http://cancer-apuestaporlavida.blogspot.com.es/
Respiramos poco y mal... pero todo tiene remedio. Y usted sabe que todo nuestro cuerpo depende de un suministro constante de oxígeno. Por eso la naturaleza ha previsto un mecanismo de ventilación automático que se encarga de llenar y vaciar los pulmones unas dieciocho veces por minuto.

¿Ha pensado alguna vez que resulta imposible suicidarse simplemente decidiendo dejar de respirar? Tan importante es el oxígeno que se crea una de las más feroces luchas que puede desarrollar un cuerpo humano cuando le falta tan preciado gas. Los más intensos estímulos instintivos se ponen en marcha ante la sola sospecha de que pueda faltarnos el aire vital.

Nuestro cerebro es especialmente sensible a la falta de oxigeno pues una privación de apenas cuatro o cinco minutos puede resultarle fatal. Pero no olvide que todo su cuerpo, de arriba a abajo y de fuera a dentro, depende de un abastecimiento regular y adecuado de este elemento. Para obtener la energía vital que necesitan nuestras células para todas sus funciones es imprescindible el oxígeno. A este proceso de producción de energía mediante el concurso del oxígeno se le denomina "metabolismo oxidativo o aeróbico". Cuando una célula no utiliza el oxígeno para fabricar energía se dice que su metabolismo es fermentativo o anaeróbico. En este segundo tipo de metabolismo el rendimiento es mucho menor. Ello significa que se necesitan muchos más nutrientes para producir la misma energía.

Una mala ventilación pulmonar crónica (ingresar poco aire en cada ciclo respiratorio) favorece la formación de un terreno canceroso. Ya sabe usted que denominamos "terreno canceroso" al cuerpo en el que se dan condiciones propicias para que se desarrollen impunemente células anormales.

La aportación al terreno canceroso de una mala ventilación pulmonar se produce por dos razones fundamentales:

La excesiva acidificación del medio. La respiración cumple el papel de ayudar a regular el delicado equuilibrio orgánico ácido-base. En el ciclo respiratorio contribuimos a eliminar el exceso de ácido ahorrando y reciclando elementos alcalinos. Respirando poco, mal o con una deficiente calidad de aire se consigue una exagerada acumulación ácida en el medio extracelular y, en consecuencia, se dificulta aún más la propia respiración celular o el aprovisionamiento de oxígeno de las células en los tejidos. Para algunos investigadores, y estoy en general de acuerdo, la acidificación tisular es uno de los eslabones importantes que determinan que una célula se transforme en cancerosa. Vea el capítulo dedicado al método Kousmine.

El pobre aporte de oxígeno, unido a las dificultades expuestas en el apartado anterior, puede alterar las funciones celulares y propiciar que algunas células vuelvan a funcionar con el primitivo metabolismo anaeróbico. Esta transformación sugiere una escisión de éstas con el orden establecido. De hecho, las células cancerosas, más próximas a este tipo de metabolismo que al oxidativo, no sólo siguen pautas de crecimiento aparentemente desconectadas de cualquier esquema solidario sino que, además, necesitan ingentes cantidades de nutrientes. Es por ello que cuando un tumor se hace suficientemente grande sume al resto de las células normales (en definitiva, al cuerpo entero) en un estado de caquexia que nos indica un mal pronóstico.

Por otra parte habría que añadir que los tejidos mal oxigenados son más permisivos con los agentes microbianos, virus o levaduras que toleran mal el oxígeno. En algunos casos se ha demostrado una relación causa-efecto entre ciertas infecciones y el cáncer.

Si hiciesen falta más razones para que usted se percate de lo importante que es educar la respiración y modificar algunos hábitos en relación a ella todavía le diría:

El oxígeno es uno de los mejores inmunoestimulantes. Todas esas maravillosas células que nos defienden incesantemente de todo tipo de agresiones, invasiones o elementos extraños dependen, como todas las demás, del oxígeno. Un medio rico en oxígeno las estimula y las mantiene en forma. Incluso utilizan el oxígeno para destruir agentes peligrosos y células cancerosas. Sí, el oxígeno es una de sus más poderosas armas químicas. Lanzan radicales de oxígeno contra bacterias y células anómalas con lo que consiguen oxidar sus membranas y destruirlas. ¿No siente usted la necesidad de inspirar hondo en estos momentos?

Las personas más longevas respiran más profundamente de manera espontanea. Sí, plenamente demostrado y publicado. Un estudio realizado durante más de doce años fue estadísticamente concluyente. El factor que parece ser más significativo en cuanto a longevidad se refiere es precisamente el "volumen de ventilación pulmonar", la cantidad de aire que entra en las pulmones en cada inspiración.

El envejecimiento presenta características muy similares a un estado de hipoxia (falta de oxígeno en los tejidos).

¿Qué le parece? ¿ponemos manos a la obra? Vamos...

RESPIRACIÓN CONSCIENTE:

Dedique unos minutos cada día a "contemplar" su respiración. Siéntese en un cómodo sillón pero con la espalda recta. Relájese (aprenda cómo en el capítuo dedicado a la relajación), cierre los ojos y observe cómo entra y sale el aire de sus pulmones. Deje que su cuerpo respire solo, únicamente observe. El aire entra suavemente y luego sale. Cuando los pulmones están más o menos vacíos surge la necesidad de inspirar de nuevo. Y así lo hace el cuerpo por sí mismo.

Trate de pensar que cuando el aire ha llenado los pulmones hay una parte de él, un "algo" que se queda en su cuerpo y se expande por todos los rincones. Cuando espira salen al exterior numerosas sustancias perjudiciales. Más o menos es esto lo que ocurre y le estoy sugiriendo que unos minutos cada día los dedique a contemplar relajadamente su respiración. Se sentirá muy bien.

EJERCICIOS RESPIRATORIOS:

Consisten, básicamente, en utilizar al máximo la capacidad vital, es decir, llenar y vaciar los pulmones al máximo. De esta manera se renueva totalmente el aire de su interior, se recibe más oxígeno, se expulsa más dióxido de carbono y se ejercitan los músculos respiratorios. El bienestar que producen es una de las sensaciones más gratificantes que se pueden experimentar.

Observará que en el capítulo dedicado al "sistema Lezaeta" se recomiendan inspiraciones y espiraciones profundas en un lugar bien ventilado como parte importante del tratamiento integral. La clave para respirar profundamente consiste en vaciar bien los pulmones más que en "esforzarse" en llenarlos. Vacíe bien sus pulmones y la siguiente inspiración será mucho más amplia. Considere usted que es hora de formarse un hábito nuevo y saludable. Simplemente hágalo todos los días de la misma forma que se lava las manos o la cara.

Cualquier ejercicio respiratorio se realiza en un momento definido. Quiero decir que dedicará dterminados momentos a realizar inspiraciones y espiraciones profundas y el resto del día NO debe estar pendiente de cómo respira. La respiración es un proceso automático que, en determinadas ocasiones, se puede realizar o modificar a voluntad. Sin embargo, lo mejor es que sea realmente automático. Si usted se empeñase a todas horas en respirar de una manera profunda acabaría por pervertir el instinto. Esto acabaría dando como resultado que su cuerpo no sabría como respirar correctamente y el proceso automático se volvería menos eficaz.

Por tanto: realice respiraciones profundas al menos una o dos veces al día en un lugar bien ventilado. Puede realizarlas con más frecuencia sin ningún problema. Después de cada ejercicio simplemente olvídese de la respiración y deje que su cuerpo lo haga por sí mismo. Poco a poco observará que su respiración espontánea es más eficaz y profunda.

¿Ya ha notado usted como dos o tres respiraciones profundas elevan rápidamente su nivel de energía física y mental? Pruebe esto la próxima vez que tenga que enfrentarse a una situación tensa o difícil. Hágalo un momento antes de afrontar una entrevista importante. Notará que, de alguna manera, esa energía que siente usted es captada por los demás y, entonces, producimos una más grata impresión.

Un buen ejercicio respiratorio (para las mañanas, por ejemplo) es el siguiente:

"De pie, frente a una ventana o en un lugar muy bien ventilado, se levantan los brazos en cruz hasta que las manos estén algo por encima del nivel de la cabeza. Al mismo tiempo se suben los talones quedándose en equilibrio sobre las puntas de los pies y se inspira profundamente por la nariz (si es posible). Después de haber llenado los pulmones completamente se procede a realizar una espiración rápida, por la boca, pronunciando el sonido ¡SAJ! y procurando expulsar todo el aire de los pulmones. Al tiempo que se hace esta espiración rápida y profunda se vuelven a apoyar los talones en el suelo, se cruzan los brazos por el tórax (como si se abrazara uno a sí mismo) y se flexiona el cuerpo por la cintura tal como si hiciera una reverencia. Hay que vaciar bien el aire de los pulmones antes de repetir el ciclo inspirando de nuevo".

Repítalo varias veces pero sin llegar a cansarse.

Esta modalidad especial de ejercicio respiratorio sirve para limpiar los pulmones, ejercitar la musculatura respiratoria y renovar totalmente el aire de los alveolos.

En las demás ocasiones practique simplemente respiraciones profundas normales: inspiración profunda y tranquila - espiración suave expulsando todo el aire de los pulmones.

EDUCACIÓN DE LA RESPIRACIÓN:

Si usted practica o ha practicado yoga habrá tomado contacto consciente con su propia respiración y sabrá cómo llenar de aire sus pulmones correctamente. Por si acaso le daré unas pocas ideas importantes a continuación. En primer lugar fíjese que, en general, hombres y mujeres tenemos hábitos respiratorios algo diferentes. Los hombres suelen mover, al respirar, más el abdomen. Técnicamente se trata de una respiración diafragmática en la que este músculo tira de las pleuras pulmonares hacia abajo haciendo que los movimientos se noten, como he dicho, en el abdomen. De esta forma se llena especialmente la parte inferior de los pulmones. Las mujeres suelen elevar las clavículas, la parte superior del tórax. Diría que predomina, en el sexo femenino, la respiración clavicular que tiende a movilizar, preferentemente, el aire de la parte superior de los pulmones.

Vamos a comprobar en la práctica estos diferentes tipos de movimientos respiratorios.

"Echese de espaldas sobre una superficie dura (una manta o alfombra sobre el suelo). Procure que su espalda esté toda en contacto con la superficie sobre la que se haya tumbado. Puede que esté más cómodo elevando las rodillas de tal forma que las plantas de los pies estén en contacto con el suelo. Relájese, disfrute de la posición en que se encuentra y del experimento que está realizando".

"Coloque sus manos sobre el vientre procurando que sus brazos y hombros no estén tensos sino relajados. Inspire elevando suavemente el vientre. Sus manos comprobarán que así sea. El vientre sube y baja lentamente... está usted vivenciando la respiración abdominal".

"Ponga ahora sus manos sobre las costillas, a cada lado del cuerpo. Al vaciar el aire de los pulmones notará que las manos se acercan y la llenarlos se separan. Experimente varias veces esta respiración torácica verificando que el abdomen permanezca ahora sin movimiento".

"A continuación coloque las manos sobre las clavículas. Vacíe los pulmones e inspire levantando la parte superior del tórax, como si quisiera acercar el pecho a la barbilla. Los hombros se mantienen relajados. Permanezca un rato tomando conciencia de este tercer tipo de movimiento respiratorio".

"Finalmente, trate ahora de unir secuencialmente estas tres partes. Vacíe los pulmones y comience a inspirar con la parte baja de los pulmones elevando ligeramente el abdomen. A continuación, sin que medie interrupción alguna, continúe llenando los pulmones separando las costillas y termine con la respiración clavicular elevando el pecho. Notará, en cuanto le salga bien, que de esta manera habrá llenado los pulmones al máximo. Para vaciarlos siga el camino inverso descendiendo la parte superior del tórax, juntando las costillas y hundiendo el abdomen".


Aprenda a realizar esta "respiración completa" sin ponerse tenso ni nervioso. Respire pausadamente, con calma. Cuando lo haya aprendido bien éste será el tipo de respiración que usará en sus ejercicios respiratorios.

Pero recuerde que el resto del día no deberá preocuparse de su respiración. Dejará que su cuerpo lo haga por sí mismo.

Un ejercicio complementario de gran interés es el siguiente:

"Póngase a cuatro patas (sobre sus rodillas y manos) con las manos y las rodillas un poco separadas. Espire despacion arqueando la espalda y metiendo hacia dentro la cabeza. Inspire levantando la cabeza y formando un arco contrario, o sea, hundiendo la zona lumbar. Repítalo siete veces".

EJERCICIO AERÓBICO:

Me refiero a toda actividad física que permita incrementar el aporte de oxígeno y estimule la circulación. La más interesante para todos es caminar a paso vivo. Todos los días un buen paseo de veinte a treinta minutos a un ritmo que avive la respiración y el ritmo cardíaco. Recomendables son todos los lugares bien oxigenados con subidas y bajadas. Naturalmente el ritmo del ejercicio debe ser adaptado a las condiciones de cada uno.

BEBA SUFICIENTE AGUA:

Beber poca agua, unido a la deshidratación de los tejidos que se produce con la edad, da lugar a un rendimiento menor del oxígeno. Por tanto, procure hidratarse convenientemente, bebiendo agua de buena calidad en la proporción adecuada. En condiciones normales 30 c.c. por kilo de peso corporal y día.

Bien, ahora sólo queda practicar. Cambiará su vida cuando todas estas cosas se hayan establecido como hábitos en usted. Esto puede costar algún trabajo pero ¿no vale la pena encontrarse mejor?

sábado, 10 de mayo de 2014

Planeta verde


Quién necesita perforar la tierra en busca de petróleo
La potencia del peróxido de hidrógeno.

Para algo que es tan poderoso, el peróxido de hidrógeno es sorprendentemente seguro en sí mismo.
¿Quién tiene que perforar en busca de petróleo cuando tenemos peróxido de hidrógeno?





Curando el resfriado común con peróxido de hidrógeno

Curando el resfriado y la gripe común con peróxido de hidrógeno


En 1928 el doctor en medicina Richard Simmons, formulo su hipótesis de que los resfriados y la gripe entran a través del canal auditivo. Sus hallazgos fueron despedidos por la comunidad médica.

Según el Dr. Simmons, al contrario de lo que pueda pensar o le han enseñado acerca de cómo usted coge la gripe o el resfriado, sólo hay una manera que usted puede capturarlos y eso es a través del canal auditivo y no a través de los ojos o la nariz o la boca como la mayoría han creído.

Una vez que han entrado en el oído interno (oído medio) ahí que comienzan el proceso de cría y desde allí se tienen acceso a todas las vías a lo largo de nuestro cuerpo para viajar y para infectanos.

En 1938 los investigadores alemanes tuvieron un gran éxito con el peróxido de hidrógeno en el tratamiento de los resfriados y la gripe. Su información también ha sido ignorada durante más de 60 años.

Durante muchos años el personal medico ha estado atacando el virus de la gripe y el resfriado común donde comienzan su proceso de reproducción y eso es el centro oído interno.

Es importante empezar el tratamiento tan pronto como aparezcan los síntomas.

Hemos encontrado resultados notables en la curación de la gripe y el resfrío dentro de 12 a 14 horas cuando se administran 2 ó 3 gotas de peróxido de hidrógeno (H2O2) al 3% en cada oído infectado, aunque a veces sólo un oído está infectado.


El H2O2 comienza a actuar dentro de los 2 a 3 minutos contra el virus de la gripe o el resfrio, habrá algo de burbujeó y en algunos casos se produce escozor leve.

Espere hasta que el burbujeó desaparezca, por lo general de 5 a 10 minutos y luego dése la vuelta y drene el H2O2 del tejido y repeta en el otro oído.


Para curar la gripe tendrá que repetir este proceso dos o más veces con una media de dos de horas de intervalo hasta que no haya más de burbujeó al poner el H2O2 en el oído (s).


Investigacion: Papel de las nanopartículas de oro y paladio en la producción de peróxido de hidrógeno


Investigacion: Papel de las nanopartículas de oro y paladio en la producción de peróxido de hidrógeno





Unos científicos cuya labor ha sido financiada con fondos comunitarios han creado un método más simple y ecológico para producir peróxido de hidrógeno (H2O2), cuyo uso está muy extendido como antiséptico y desinfectante. Este método podría hacer posible la producción in situ de peróxido de hidrógeno en cantidades pequeñas y concentraciones más bajas de las habituales. De esta forma se evitarían los riesgos que llevan aparejados el transporte y el almacenamiento de grandes cantidades de H2O2 muy concentrado.

Este trabajo, sobre el que se ha publicado un artículo en la revista Science, recibió apoyo del proyecto AURICAT («Catálisis por oro»), que recibió financiación del programa «Incrementar el potencial humano de investigación y la base de conocimientos socioeconómicos» del Quinto Programa Marco (5PM).

El peróxido de hidrógeno, que es un antiséptico y desinfectante muy potente, constituye una de las sustancias químicas más utilizadas en todo el mundo. Su proceso de fabricación consume una gran cantidad de energía y además, por sus características económicas, esta sustancia se produce en cantidades y concentraciones más elevadas de lo que haría falta en la mayoría de aplicaciones. En consecuencia es necesario almacenar y transportar grandes volúmenes de dicha sustancia, lo cual puede resultar peligroso, como quedó demostrado recientemente tras la explosión de un camión que transportaba peróxido de hidrógeno por una autovía del Reino Unido.

Por todo ello no es de extrañar que los químicos lleven mucho tiempo buscando un método más ecológico y simple de producir H2O2. Se ha demostrado la efectividad del paladio para catalizar la reacción por la que el hidrógeno y el oxígeno se combinan para convertirse en peróxido de hidrógeno. Sin embargo, en cuanto se forma el H2O2, el mismo catalizador provoca que esta sustancia se descomponga en agua.

En el estudio referido, científicos británicos y estadounidenses revelan que una aleación de nanopartículas de paladio y oro cataliza la producción de H2O2 y «desactiva» su posterior descomposición en agua.

«Observamos la importancia de añadir al paladio una leve cantidad de oro», explicó el profesor Christopher Kiely de la Universidad Lehigh (Estados Unidos). «Al parecer, el oro modifica la estructura electrónica y, por consiguiente, también la actividad catalítica del paladio.»

La clave, según los investigadores, estriba en depositar las nanopartículas sobre un soporte de carbono lavado previamente con ácido nítrico (NHO3). Este pretratamiento permite reducir el tamaño medio de las nanopartículas a entre 2 y 25 nanómetros (un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro). Al ser más pequeñas, resulta más fácil que las partículas inhiban la reacción de descomposición. Además, el lavado del soporte con ácido redundó en una mejor distribución de las nanopartículas sobre aquél.

«Constatamos que no eran importantes ni la concentración del ácido nítrico ni la duración del lavado», apuntó el profesor Kiely. «Lo importante era sumergir el soporte en ácido nítrico antes de depositar encima las nanopartículas de oro y paladio. Los cambios resultantes en el tamaño y la distribución de las partículas nos permiten retener mucho más peróxido de hidrógeno y hacer más rentable el proceso directo.»

Los investigadores opinan que, una vez perfeccionada, su técnica podría servir para «facilitar la producción de H2O2 con los niveles de concentración del 3% y el 8% que se necesitan en la mayoría de aplicaciones químicas.»

Un dato importante es que de esta manera los usuarios del peróxido de hidrógeno tendrían a su alcance la posibilidad de crearlo en sus propias instalaciones en las cantidades necesarias, por lo que ya no haría falta almacenar y transportar grandes cantidades.

El profesor Kiely lleva quince años colaborando estrechamente con Graham Hutchings, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), en el uso de nanopartículas de oro como catalizadores. Hace tres años descubrieron que es posible utilizar nanopartículas de oro y paladio para transformar alcoholes primarios en aldehídos, reacción importante en la producción de especias y perfumes, de una manera menos perjudicial para el medio ambiente.

Para más información, consulte:
Science: http://www.sciencemag.org
Fuente: Science; Universidad Lehigh
Documento de Referencia: Edwards, JK et al. (2009). Switching off hydrogen peroxide hydrogenation in the direct synthesis process. Science 323: 1037-41. DOI: 10.1126/science.1168980.

Códigos de Clasificación por Materias: Coordinación, Cooperación; Producción industrial; Nanotecnología y nanociencias; Investigación científica

RCN: 30496